Un error 404 significa «página no encontrada»: alguien intenta entrar en una dirección de tu web y no hay nada ahí. Hasta ahí, sencillo. Lo que casi nadie explica es que hay tres tipos de 404 muy distintos, y arreglarlos todos igual es un error que puede hacerte perder posiciones en Google. Antes de tocar nada, hay que saber cuál de los tres tienes, porque la solución de uno es justo lo que no debes hacer con otro. Vamos a distinguirlos y a resolver cada uno como toca.
Qué es un 404 y por qué no todos son iguales
El 404 es la respuesta que da tu web cuando alguien pide una dirección que no existe. Puede pasar porque el visitante escribió mal la dirección, porque un enlace apunta a algo que ya no está, o porque algo se ha roto en la configuración de la web. El navegador muestra una página de «no encontrado», y ahí empieza la duda de qué hacer.
La clave para resolverlo bien es entender que hay tres situaciones detrás de un 404, y cada una pide una respuesta distinta. La primera: que fallen todas las páginas de golpe, lo que apunta a un problema de configuración general. La segunda: que falle una página concreta que antes existía, porque la borraste o cambiaste su dirección. Y la tercera: que falle algo que nunca existió, una dirección inventada, mal escrita o de un robot de spam buscando agujeros.
Confundirlas lleva a arreglos equivocados. Redirigir un 404 de configuración no arregla nada; redirigir cada dirección inventada por un robot es trabajo inútil y hasta contraproducente; y dejar como un simple error una página importante que moviste es perder el SEO que tenía. Así que el primer paso, siempre, es preguntarse: ¿me fallan todas las páginas, una concreta que existía, o algo que nunca existió? Con esa respuesta, vamos a cada caso.
404 en todas las páginas: los permalinks
Si de repente todas las páginas de tu web dan 404 menos la portada, no has perdido el contenido, casi seguro es un problema con los enlaces permanentes, la forma en que WordPress construye las direcciones de tus páginas. Es el 404 más aparatoso y el más fácil de arreglar.
La solución suele ser de un clic. Entra en el panel de WordPress, ve a Ajustes y luego a Enlaces permanentes, y simplemente guarda los cambios sin tocar nada. Ese gesto regenera la configuración interna que dice a la web cómo encontrar cada página, y la mayoría de las veces lo arregla al instante. Si no puedes entrar al panel, esto se relaciona con la configuración del archivo .htaccess, que también gestiona estas direcciones, y que tocamos al hablar de cómo recuperar el acceso a WordPress.
Si guardar los enlaces permanentes no basta, el siguiente sospechoso son los permisos de los archivos del servidor, que mal configurados pueden impedir que la web sirva sus páginas. Los permisos correctos para los archivos y las carpetas tienen unos valores estándar que tu hosting puede revisar y corregir si se han descolocado. Este tipo de 404 generalizado casi siempre se resuelve con uno de estos dos pasos, y rara vez es algo grave, así que no cunda el pánico cuando veas toda la web caída con 404.
404 en una página que existía: redirige a su equivalente
El segundo caso es distinto y más delicado para el SEO. Una página concreta que antes existía ahora da 404, porque la borraste, la cambiaste de sitio o le cambiaste la dirección. Aquí no hay que «arreglar» el 404, hay que decidir adónde mandar a quien la busca.
Si esa página tiene un equivalente, otra página que cubre lo mismo o lo más parecido, lo correcto es poner una redirección permanente, la llamada redirección 301, que envía automáticamente a quien pedía la dirección vieja hacia la nueva. Eso hace dos cosas buenas: el visitante no se topa con un error, y el SEO que tenía la página antigua se traspasa en buena parte a la nueva, así que no pierdes el posicionamiento que habías ganado. La redirección 301 es la herramienta para no perder valor cuando mueves o renombras contenido.
En WordPress, estas redirecciones se ponen fácil con un plugin específico de redirecciones, donde indicas la dirección vieja y la nueva y él se encarga. Es de las cosas más importantes al rehacer o reorganizar una web, y por eso es central en una migración, como vemos en migración web sin perder posicionamiento. La regla aquí: si una página que tenía visitas o posicionamiento pasa a dar 404, redirígela a su equivalente con una 301, no la dejes morir sin más.
404 de algo que nunca existió: déjalo morir
El tercer caso es el contrario, y entender la diferencia te ahorra trabajo inútil. Cuando el 404 es de una dirección que nunca existió en tu web, porque alguien la escribió mal, porque es un enlace roto de otro sitio, o porque un robot de spam está probando direcciones al azar buscando vulnerabilidades, lo correcto es no hacer nada especial, o incluso confirmar el error.
El instinto de redirigirlo todo a la portada es un error. Redirigir cada dirección inventada hacia tu inicio confunde a Google, que ve un montón de redirecciones raras, y no aporta nada. Para estas direcciones que nunca debieron existir, un 404 honesto, o mejor aún un código que dice «esto se ha ido para siempre», el llamado 410, es la respuesta correcta. Le dice a Google que esa dirección no es válida y que deje de intentarlo, en lugar de marearlo con redirecciones falsas.
Lo único que sí conviene es tener una página de error 404 amable, en lugar de una pantalla fea de error. Una página que diga «esto no existe» con tu diseño, un buscador y enlaces a tus secciones principales, para que quien llegue por error encuentre el camino en vez de irse. Eso mejora la experiencia sin engañar a Google. Así que para lo que nunca existió: página 404 cuidada, y a otra cosa, sin redirigir lo que no toca.
Cómo encontrar tus 404 con Search Console
No puedes arreglar los 404 que no sabes que tienes, y muchos pasan desapercibidos hasta que cuestan visitas. La herramienta para encontrarlos es Google Search Console, la misma que usamos para el sitemap, y es gratis.
En Search Console, el informe de cobertura o de páginas te muestra las direcciones de tu web que Google ha intentado visitar y han dado 404. Ahí ves la lista de tus errores reales, los que Google está encontrando, que son los que de verdad importan para el SEO. Revisándola, distingues los tres tipos: si hay muchísimos de golpe, mira los permalinks; si son páginas que reconoces y que existían, redirígelas; si son direcciones raras que nunca tuviste, déjalas como 404 o 410.
Un plugin de redirecciones también suele registrar los 404 que reciben los visitantes en tiempo real, lo que te da otra fuente para detectarlos. Entre Search Console y ese registro, tienes localizados tus 404 y puedes decidir, uno a uno, cuál redirigir y cuál dejar morir. Revisar esto de vez en cuando, sobre todo tras cambios en la web, es parte de la higiene que evita perder visitas en silencio, y de lo que cuidamos en el mantenimiento web.
Preguntas frecuentes
¿Por qué todas las páginas de mi web dan 404 de repente? Casi siempre es un problema con los enlaces permanentes, la forma en que WordPress construye las direcciones. Se suele arreglar entrando en Ajustes, luego Enlaces permanentes, y guardando sin cambiar nada, lo que regenera la configuración. Si no basta, pueden ser los permisos de los archivos del servidor, que tu hosting puede revisar. No has perdido el contenido, es un fallo de configuración casi siempre fácil de resolver.
¿Cómo arreglo un 404 sin plugins? Para el 404 generalizado, guardando los enlaces permanentes desde Ajustes, sin necesidad de plugins. Para redirigir una página concreta movida, puedes hacerlo editando el archivo .htaccess con una redirección, aunque eso es más técnico y un plugin de redirecciones lo hace más seguro. Para detectar 404, Search Console no es un plugin y te los muestra. Los plugins facilitan las redirecciones, pero lo básico se puede hacer sin ellos.
¿Los errores 404 afectan al SEO? Depende del tipo. Un 404 de una dirección que nunca existió no perjudica, es normal y Google lo entiende. Lo que sí perjudica es que una página que tenía visitas y posicionamiento pase a dar 404 sin redirección, porque pierdes ese valor y das mala experiencia. Y un 404 generalizado, con toda la web caída, sí es grave mientras dura. La clave es redirigir lo que importaba y dejar como 404 lo que nunca valió.
¿Cuáles son los permisos correctos de los archivos de WordPress? Hay unos valores estándar para los archivos y otros para las carpetas, distintos entre sí, que tu hosting conoce y puede aplicar. Si los permisos se descolocan, pueden provocar errores como un 404 generalizado o un 403. No suele hacer falta tocarlos a mano, y hacerlo mal causa problemas, así que si sospechas de los permisos, lo más seguro es pedirle a tu hosting que los revise y restaure a los valores correctos.
Tras migrar mi web aparecen muchos 404, ¿qué hago? Es de lo más común al mover o rehacer una web: las direcciones cambian y las antiguas dan 404. La solución es mapear cada dirección vieja a su equivalente nueva y poner redirecciones 301, para no perder visitas ni posicionamiento. Por eso una migración bien hecha planifica las redirecciones antes de lanzar. Lo desarrollamos en nuestro artículo sobre migración web sin perder posicionamiento, donde los 404 son el riesgo central.
¿Debo redirigir todos los 404 a la página de inicio? No, es un error común. Redirigir cada 404 a la portada confunde a Google y no ayuda. Redirige solo las páginas que existían y tenían valor, hacia su equivalente real. Las direcciones que nunca existieron o que son de robots déjalas como 404, o como 410 si quieres decirle a Google que no vuelva. Y ten una página de error 404 amable con enlaces a tus secciones, para guiar a quien llegue por error.
Qué hacer ante un 404 en tu web
Primero, identifica cuál de los tres tienes. Si fallan todas las páginas, guarda los enlaces permanentes. Si falla una que existía y tenía valor, redirígela a su equivalente con una 301. Si es algo que nunca existió, déjalo como 404 y asegúrate de tener una página de error amable. Y revisa Search Console para encontrar los 404 que no ves. Con ese criterio, resuelves cada uno como toca, sin romper el SEO.
Si tu web acumula 404 y no sabes cuáles importan, o si una migración te ha dejado un montón, es parte de lo que ordenamos en el mantenimiento web. No todos los 404 se arreglan igual, y tratarlos con criterio es lo que protege tus visitas y tu posicionamiento.