Hablemos

IA para empresas en Valencia

La IA que contesta con lo que sabe tu empresa

Una bandada de estorninos sobre la marisma al atardecer, con el cielo rosado

Las reglas de cada proyecto.

Una IA que trabaja con los datos de tu empresa tiene que cumplir unas reglas. Estas van en todos los proyectos, del más pequeño al más grande, y te las firmamos.

Tu cuenta, tu factura

La cuenta del proveedor de la IA y la de WhatsApp van a nombre de tu empresa, y el consumo lo ves en su factura, sin intermediarios. Antes de empezar te decimos cuánto gastará al mes con tus números, y dejamos puesto un tope.

Tus datos, con contrato

Firmamos el contrato de encargado del tratamiento que pide la ley de protección de datos. Lo que guardamos para montar el asistente se borra al acabar los tres meses de garantía; con mantenimiento, se queda mientras dure, para seguir afinándolo.

Dice que es una IA

Lo avisa en el primer mensaje o al coger el teléfono, como exige el Reglamento europeo de IA desde el 2 de agosto de 2026. Lo que no sabe se lo pasa a una persona, y lo que decide algo importante, un importe o una devolución, lo confirma alguien de tu equipo.

Probada y vigilada

Antes de publicarla pasa una batería de preguntas de prueba, con trampas incluidas, y sale cuando las acierta todas. Después, cada conversación queda registrada y la revisamos, para ver lo que no supo contestar.

Lo que puede hacer en tu empresa.

La IA sirve para el trabajo que se repite pero no siempre llega igual: la misma pregunta dicha de mil maneras, una factura con el diseño de cada proveedor, un correo que hay que leer para saber a quién le toca. Esto es lo que montamos.

Contestar con lo que sabe tu empresa

En la web, en WhatsApp o para tu equipo

Un asistente que responde con tus tarifas, fichas, condiciones y procedimientos, no con lo que ha leído en internet. Contesta en castellano, en valenciano o en inglés, según le hablen, y cada respuesta dice de qué documento sale; lo que no está en ellos no se lo inventa. Por ejemplo, una academia que contesta horarios, precios y plazos de matrícula a cualquier hora y deja a secretaría solo los casos raros.

Leer lo que llega

Facturas, albaranes, pedidos, partes de trabajo

Cada proveedor manda la factura con su diseño y la IA la lee igual: saca los datos y los deja en tu programa de gestión, sea Holded, Odoo, Sage o A3. Lo que no cuadra, un importe distinto del pedido o un proveedor nuevo, queda marcado para que alguien lo mire antes de contabilizarlo. Por ejemplo, los albaranes que el repartidor manda en foto desde la furgoneta.

Ordenar el correo

El buzón de información, el de pedidos, el de soporte

Lee lo que entra, lo clasifica, se lo manda a quien le toca y deja la respuesta preparada con los datos de tu programa. Tú decides qué sale solo y qué espera a que alguien lo mire. Por ejemplo, una distribuidora que recibe los pedidos por correo y se los encuentra cargados, pendientes de un clic.

Hacer gestiones, no solo contestar

Citas, pedidos, fichas de cliente

Un agente de IA no se queda en la respuesta: da la cita en tu agenda, crea el pedido o pone al día la ficha del cliente en el CRM. Con permiso solo para lo que tiene que hacer, con límites de importe y de horario, y dejando registro de cada paso. Por ejemplo, una inmobiliaria que agenda las visitas a un piso por WhatsApp y avisa al comercial que la hace.

Coger el teléfono

Una recepcionista de IA, fuera de horario o con la línea ocupada

Coge la llamada, dice que es una IA, resuelve lo de siempre, da la cita o toma el recado, y te deja la conversación por escrito. Si la llamada se graba, lo avisa. Por ejemplo, una clínica que deja de perder las llamadas de la hora de comer.

Encontrar lo que ya está escrito

Contratos, procedimientos, manuales, históricos

Tu equipo pregunta como se lo preguntaría a un compañero y la respuesta llega con el documento y la página. Por ejemplo, el técnico nuevo que consulta el manual de una máquina de 2009 en lugar de interrumpir al veterano.

Lo que va en cada proyecto

Sea del tamaño que sea.

Una pregunta, con su fuente.

Un domingo a las once de la noche, el asistente del taller contesta con sus tarifas delante, dice de qué página sale el precio y da la cita sin que nadie toque la agenda.

Lo que no le toca, como un ruido en la rueda, se lo pasa a una persona con la conversación resumida. Y lo que no sabía se añade a sus documentos, para que la próxima vez lo sepa.

A veces, la respuesta más útil de un asistente es «eso no lo sé».

Conversación de ejemplo, en un taller que no existe.

Por qué hacerlo con Nereida.

Cinco cosas que conviene saber antes de llamarnos.

Desde3.000 €

Un asistente con tus documentos o la lectura de facturas y pedidos · más IVA

Hablas con quien lo programa, desde la primera reunión hasta el último ajuste.

3-8

Semanas, según lo que tenga que conectar. El diagnóstico, en una semana

La conectamos con tus programas, porque también hacemos el software, la web y la tienda. Una IA sin tus datos contesta como cualquier otra.

Si una regla fija lo resuelve, te lo decimos antes de cobrarte nada: sale más barata y no se equivoca.

Desde Valencia, en tu oficina si hace falta.

Estamos en Valencia. Si tu empresa también, la primera reunión la hacemos donde llegan los correos y suena el teléfono, que es donde se ve qué puede hacer la IA y qué no. Con el resto de España trabajamos igual, por videollamada.

Una pyme de aquí no necesita un laboratorio de IA. Necesita que las facturas entren solas, que alguien conteste a las diez de la noche y que el lunes no empiece con cuarenta correos sin leer.

Y cuando algo falla, te contesta quien lo montó.

Miles de estorninos volando juntos sobre un campo
FAQ

Antes de que lo preguntes.

¿Te queda una duda que no está aquí? Escríbenos y te contestamos nosotros, sin formularios de por medio.

¿Qué hace una agencia de IA?

Pone la IA a trabajar en tu empresa: decide en qué tareas compensa, la conecta a tus datos y a tus programas, la prueba y la mantiene. No vendemos licencias: montamos lo que va a usar tu equipo o tus clientes y respondemos de que funcione.

La primera conversación es gratis. Si hace falta mirar tus procesos y tus datos, el diagnóstico se paga, desde 490 €, y se descuenta del proyecto si seguimos. Un asistente con tus documentos o la lectura de facturas y pedidos, desde 3.000 €; un agente que además hace gestiones en tus programas, según lo que tenga que tocar. Todo más IVA y con precio cerrado antes de empezar. Aparte va el consumo de la IA, que pagas a su proveedor: mil conversaciones gastan entre 5 y 30 €, según lo que tenga que leer para contestar. El mantenimiento, si lo quieres, sin permanencia.

De tres a ocho semanas, según lo que tenga que conectar y cuántos documentos tenga que manejar. El diagnóstico, en una semana. Desde las primeras semanas tienes una versión que puedes probar con tus propias preguntas.

Los usa para contestar y para nada más. Ve solo lo que necesita cada tarea, y trabajamos con proveedores que no entrenan con lo que se les manda por su API y que, si tu caso lo pide, procesan los datos en Europa. Todo con el contrato de encargado del tratamiento firmado.

Se equivoca menos cuanto más estrecho es su trabajo, y por eso lo acotamos: contesta solo con tus documentos, dice de dónde saca cada respuesta y lo que no sabe se lo pasa a una persona. Si aun así contesta mal, lo corregimos y esa pregunta entra en la batería de pruebas, para que no vuelva a pasar.

Sí, con la cuenta de empresa de WhatsApp a nombre de tu empresa. Contesta a cualquier hora, dice que es una IA en el primer mensaje y lo que no sabe se lo pasa a tu equipo en el mismo chat. Desde octubre de 2026, WhatsApp cobra cada respuesta que manda una empresa, unos 2 céntimos pasadas las mil primeras del mes. Va en tu factura, y lo contamos en la estimación.

Coge las llamadas que hoy se pierden: fuera de horario, a la hora de comer o con la línea ocupada. Dice que es una IA al descolgar, resuelve lo de siempre, da la cita o toma el recado, y te deja la conversación por escrito. Cada minuto sale entre 4 y 10 céntimos, con la línea incluida, en la factura del proveedor de voz.

Nosotros, si quieres, dentro del mantenimiento web: cuando cambian tus tarifas o tus documentos, el asistente se pone al día y la batería de pruebas se vuelve a pasar. Durante los tres primeros meses, los fallos que sean nuestros los corregimos sin coste. Y si prefieres que siga tu equipo u otro estudio, te lo llevas todo, documentado y sin permanencia.