WordPress mueve más o menos el 43 % de toda la web. Eso significa dos cosas. Que es la opción por defecto del mundo, y que existe muchísimo WordPress mal hecho, lento e inseguro, precisamente porque lo usa todo el mundo. Así que la pregunta útil para una empresa no es si WordPress es bueno, que lo es. Es si es la elección correcta para tu caso y, sobre todo, cómo evitar acabar con uno de esos WordPress que dan más problemas que alegrías.
WordPress no es bueno ni malo por sí mismo. Es una base excelente para un sistema de negocio mantenible, y un desastre cuando se monta como un parche y se abandona.
WordPress en dos minutos, y la confusión .com frente a .org
WordPress es un gestor de contenidos, un sistema sobre el que se construye y administra una web sin tener que programarla desde cero. Su gracia es que combina libertad casi total con un ecosistema enorme de extensiones y temas, lo que permite hacer desde una web sencilla hasta una tienda o una intranet.
Antes de nada conviene aclarar una confusión que despista a mucha empresa. Hay dos cosas que se llaman WordPress y no son lo mismo. Está WordPress.com, un servicio alojado tipo suscripción, más cerrado y limitado en sus planes básicos. Y está WordPress.org, el software libre que instalas en tu propio alojamiento y que te da control total. Cuando los profesionales hablan de WordPress para empresas se refieren casi siempre a este segundo, el autoalojado, porque es el que te hace dueño de tu web de verdad. Si alguien te ofrece una web «en WordPress», pregunta cuál de los dos, porque la diferencia en libertad y propiedad es grande.
Aclarado eso, el resto del artículo va sobre WordPress autoalojado, que es el que tiene sentido como sistema de negocio.
Cuándo WordPress es la elección correcta
WordPress encaja muy bien en una serie de perfiles de empresa. Si te reconoces en varios, es probablemente tu opción.
Encaja si vas a publicar y actualizar contenido con cierta frecuencia, páginas, artículos, novedades, casos. WordPress nació para eso y lo hace mejor que casi nadie, dejándote gestionar el contenido sin depender de un programador para cada cambio. Encaja si piensas crecer y quieres una base que admita añadir funcionalidad con el tiempo, desde una tienda hasta integraciones, sin rehacer la web. Lo vemos en el caso de las tiendas en WooCommerce, Prestashop o Shopify, ya que WooCommerce es WordPress con carrito.
Encaja si quieres que la web sea tuya de verdad, con control sobre el código, los datos y el alojamiento, sin depender de las reglas de una plataforma cerrada. Y encaja si valoras el ecosistema, la enorme oferta de profesionales que saben trabajarlo, que hace que nunca dependas de una sola persona para mantener tu web.
En una tabla rápida, las señales de que WordPress te encaja frente a las de que quizá no.
| WordPress te encaja si | Quizá no te encaja si |
|---|---|
| Vas a gestionar contenido a menudo | Es una web fija que no cambiará nunca |
| Piensas crecer y añadir funciones | Necesitas una app muy específica y compleja |
| Quieres control y propiedad totales | Quieres cero mantenimiento a cualquier precio |
| Valoras un ecosistema amplio de soporte | Tu caso lo resuelve mejor una herramienta especializada |
La mayoría de pymes y empresas caen en la columna de la izquierda, y por eso WordPress es la opción por defecto razonable. Pero no siempre.
Cuándo es un parche y conviene otra cosa
Ser honestos incluye decir cuándo WordPress no es lo mejor, algo que casi ninguna guía hace porque casi todas las escriben quienes viven de WordPress.
Si lo que necesitas es una web sencilla de una página que no vas a tocar nunca, y no quieres saber nada de mantenimiento, un constructor sencillo puede bastarte y darte menos trabajo. Montar un WordPress para eso es matar moscas a cañonazos, con el mantenimiento que conlleva.
Si necesitas una aplicación muy específica, con una lógica de negocio compleja y propia, forzar WordPress a hacer de lo que no es suele salir mal. Ahí tiene más sentido un desarrollo a medida pensado para esa función. Lo vemos al hablar de cuándo conviene construir algo propio en lugar de adaptar una herramienta general.
Y si tu proyecto tiene una escala o unas necesidades muy particulares que una plataforma especializada cubre mejor de serie, conviene mirarla antes de empeñarse en WordPress por costumbre. La regla es la misma de siempre: la herramienta correcta sale de tu necesidad, no de lo que es popular. WordPress es una respuesta excelente a muchas preguntas, pero no a todas, y un buen proveedor te lo dirá aunque viva de montar WordPress.
El coste real de tener WordPress, a tres años
«WordPress es gratis» es verdad a medias, y la media que falta es la que importa. El software es libre y no pagas licencia, cierto. Pero tener una web WordPress en marcha tiene costes reales que conviene sumar a tres años, no solo mirar el día de salida.
Está el alojamiento, que para una web de empresa va de unas decenas de euros al año hacia arriba según calidad, y donde ahorrar de más se paga en lentitud. Está el tema, que si es de pago ronda unas decenas de euros, y los plugins de pago que necesites, que pueden sumar cuotas anuales. Y está, sobre todo, el mantenimiento, que es lo que más se ignora y más decide. WordPress recibe actualizaciones constantes, muchas de seguridad, y sin alguien que las aplique con cuidado, haga copias y vigile, la web se degrada hasta romperse o ser hackeada.
Ese mantenimiento es el coste oculto que convierte un WordPress barato en caro. Lo desarrollamos en qué incluye un buen plan de mantenimiento y en cuánto cuesta una web. La cuenta honesta no es «WordPress es gratis», es «WordPress no tiene licencia, pero tiene un coste de propiedad como cualquier sistema de negocio». Quien te lo vende como gratis del todo o no lo sabe o no te lo está contando entero.
Los errores que lo convierten en deuda técnica
La mala fama de WordPress casi siempre viene de WordPress mal hecho, no de WordPress. Estos son los errores que lo convierten en un problema, y conviene conocerlos para exigir que no se cometan.
El primero es la plaga de plugins. Cada plugin es código de terceros que se actualiza, puede tener fallos de seguridad y pesa. Una web con cuarenta plugins, muchos para tonterías, es lenta, frágil y un coladero. El criterio es usar los justos y de calidad, no instalar uno para cada capricho.
El segundo es no hacer copias ni actualizar. Un WordPress sin copias recientes y sin actualizaciones es una bomba de relojería. El día que algo falla o entra alguien, no hay vuelta atrás. Es el error más caro y el más fácil de evitar.
El tercero son los constructores visuales pesados mal usados. Algunos page builders permiten montar la web arrastrando, pero a costa de generar un código tan pesado que la web se arrastra al cargar. Usados con cabeza valen, abusados convierten la web en un ladrillo lento.
El cuarto es montarlo y olvidarlo. WordPress no es una web que se publica y ya. Es un sistema vivo que necesita atención. Tratarlo como un folleto que se imprime una vez es garantía de que, en uno o dos años, dé problemas. Casi toda la deuda técnica de WordPress nace de estos cuatro errores, y los cuatro se evitan con cuidado al montar y mantener.
Qué exigir a quien te monte el WordPress
Como tantas veces, la diferencia entre un buen WordPress y uno malo está en quién y cómo lo hace. Estas son las cosas que conviene exigir antes de empezar.
Exige que se monte ligero y mantenible, con los plugins justos y de calidad, no con treinta extensiones que pesan y se rompen. Exige que quede rápido, porque la velocidad afecta a las ventas y al SEO, y un WordPress bien hecho puede ir muy rápido. Exige que se incluya o se contemple el mantenimiento, copias, actualizaciones y seguridad, desde el principio, no como un descubrimiento posterior.
Y exige, como en cualquier web, que sea tuya de verdad, con el dominio, el alojamiento y los archivos a tu nombre, para no quedar atado a quien te la hizo. Lo tratamos en qué decidir antes de crear una web. Un proveedor que monta WordPress con criterio da todo esto por hecho. Uno que te entrega un WordPress lleno de plugins, lento y sin plan de mantenimiento, te está entregando un problema futuro con aspecto de web terminada.
Preguntas frecuentes
¿Es WordPress bueno para empresas? Para la mayoría, sí, sobre todo si vas a gestionar contenido, piensas crecer y quieres una web que sea tuya. Es la base de gran parte de la web profesional por algo. La clave no es WordPress en sí, sino que esté bien montado y bien mantenido, porque ahí está la diferencia entre una herramienta excelente y un problema.
¿Qué desventajas tiene WordPress? Que al ser tan popular es objetivo frecuente de ataques, lo que exige mantenerlo al día, y que su flexibilidad permite montarlo mal, con plugins de más y código pesado. Ninguna de las dos es un defecto del sistema, son responsabilidades de quien lo gestiona. Bien llevado, las desventajas se neutralizan. Abandonado, aparecen todas.
¿Cuándo no debería usar WordPress? Cuando necesitas una web de una página que no tocarás nunca y quieres cero mantenimiento, donde un constructor sencillo puede bastar. O cuando necesitas una aplicación muy específica y compleja, donde un desarrollo a medida encaja mejor. Forzar WordPress a ser lo que no es suele salir peor que elegir la herramienta adecuada.
¿WordPress.com o WordPress.org, cuál elijo? Para una web de empresa con control y propiedad, WordPress.org, el autoalojado, que instalas en tu propio hosting y te da libertad total. WordPress.com es un servicio más cerrado, cómodo para proyectos sencillos pero limitado en sus planes básicos. Cuando se habla de WordPress profesional, casi siempre es el .org.
¿Es seguro WordPress? Lo es si se mantiene. La seguridad de WordPress es una función, no un milagro: depende de actualizar el sistema y los plugins, usar contraseñas fuertes, tener copias y un mínimo de protección. La mayoría de webs hackeadas no lo fueron por un fallo de WordPress, sino por estar desactualizadas y desatendidas. Mantenido, es tan seguro como cualquier sistema serio.
¿Cuánto cuesta mantener un WordPress? Hay que sumar alojamiento, tema y plugins de pago si los usas, y el mantenimiento, que es el grueso. No tiene licencia, pero sí un coste de propiedad anual como cualquier sistema. Ahorrarse el mantenimiento es la falsa economía más cara, porque acaba en una web rota o hackeada. Lo desarrollamos en nuestro artículo sobre el plan de mantenimiento.
Cómo decidir si WordPress es lo tuyo
Mírate en la tabla de señales. Si vas a gestionar contenido, piensas crecer y quieres que la web sea tuya, WordPress es una apuesta sólida, siempre que lo montes ligero y lo mantengas. Si tu caso es una web fija sin mantenimiento o una aplicación muy específica, valora otras opciones antes de ir a WordPress por costumbre.
Si decides que WordPress es lo tuyo y quieres uno hecho para durar, rápido, mantenible y tuyo, en lugar de uno lleno de plugins que dé problemas en un año, eso es lo que hacemos en diseño web. WordPress bien hecho es una base estupenda. WordPress mal hecho es la razón de su mala fama.